viernes, 21 de octubre de 2016

Me alcanzas

Vienes a mi, 
entre brumas de tiempo, 
en instantes te asomas a mi mente 
y dejas fluir todo ese caudal de amor,
de luz, de paz, todo lo que siempre fuiste.

LLegas cuando menos lo espero,
te instalas en el corazón,
arrimas una silla y allí en silencio me observas,
no dices palabra pero siento tu respiración,
el pausado subir y bajar del Yin y del Yang.

No tengo que hacer esfuerzo alguno
para encontrarme en tus ojos, dentro de tus pupilas,
aferrada a tu válvula mitral me dejo fluir,
fluir por el torrente sanguíneo que me arrastra hasta tu centro.

Los años que pasan no significan nada,
porque no pasas tú con ellos,
en cada memoria hay una sonrisa, una frase,
un suave tacto de piel y de beso.

Se acerca el invierno, el frío, el viento,
amaneceres nublados anuncian los días,
y noches sin luna se acurrucan en el manto oscuro,
mientras que tú, padre, abres tus brazos y me alcanzas.



2 comentarios:

  1. Precioso poema, Vilma... Seguro que ahí está: sentado a tu vera mientras escribes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias querida amiga, así es, mi padre sigue allí, aquí cerca en mi corazón eternamente, muchos besos y mil gracias por visitar mis letras.

      Eliminar