viernes, 28 de octubre de 2016

En una tarde de otoño

La tierra clama redención,
el sol estira sus brazos de luz,
atrapando los deseos, los sueños,
los anhelos.

Voces que gritan por la paz,
por la armonía, 
niños que lloran,
madres que oran.

Y no hay consuelo, 
si no hay misericordia,
compasión, hermandad,
triste sino del mundo.

Aves negras abren sus alas
y esperan pacientemente,
carne fresca, 
carne roja,
carne de lobos y de hombres.

El silencio cubre todo con la noche,
con las estrellas que brillan
y la luna que sonríe.

Ella, la luna, no sabe,
lo que el sol se lleva 
en una tarde de otoño.


No hay comentarios:

Publicar un comentario